Glavlit y la censura del estado

En la URRS, la censura de los medios de comunicación estuvo a cargo de la agencia Glavlit (Glavnoe upravlenie po delam literatury i izdatel'stv Narodnogo komisariata prosvesshcheniia RSFSR), la Oficina Principal de Literatura y Publicaciones del Comisariado del Pueblo para la Educación de la RSFSR (República Socialista Federada Soviética de Rusia). Fundada en 1922, Glavlit tenía el poder editorial supremo sobre todo material impreso, además del control de los medios de comunicación públicos y las artes escénicas a través de su agencia homóloga, Glavreperkom. La supervisión estaba a cargo de la dirección del partido bolchevique.

Mientras que da sede principal de Glavlit estaba en Moscú, la agencia tenía también oficinas subordinadas de Glavlit en las repúblicas, provincias, distritos y en todas las grandes ciudades de la URSS. Los comités del partido supervisaban cada una de estas sucursales. Se establecieron juntas de censura en periódicos y editoriales las cuales tenían el poder de detener la publicación de material impreso que revelaba secretos de estado o contenía información “políticamente perjudicial”. El término censura no se aplicaba formalmente a las competencias de la agencia, sino que el trabajo llevado a cabo por Glavlit se denominó kontrol. Se aplicaba el “control” a la pre-publicación, post-publicación y de forma retroactiva a las obras publicadas en el pasado que se consideraban políticamente perjudiciales y que estaban en circulación.

En 1931, la dirección de Glavlit intensificó la autoridad del censor debido a la intervención del Estado en todo lo que se publicaba e imprimía en la URSS. En 1939, la estructura de la organización contaba con 6.027 empleados que trabajaban para controlar 7.194 periódicos, 1.762 revistas, 41.000 libros, 92 emisoras de radio, 70,000 bibliotecas, 4.681 imprentas y más de dos millones de publicaciones de literatura extranjera. Otro informe de 1940 afirmaba que solo en la República Rusa había 5.000 censores trabajando. De hecho, el número de censores superaba al número de escritores profesionales de la Unión Soviética.

En la mitad de la década de los años 40 del siglo XX, había siete secciones en Glavlit y cada sección estaba asociada a diferentes sectores dentro de la agencia. La primera sección supervisaba el control militar y los secretos de estado y estaba formada por personal de las fuerzas armadas; la segunda sección controlaba la literatura extranjera que entraba en la URSS; la tercera sección coordinaba la información –que entraba y salía- de los corresponsales extranjeros; la cuarta sección supervisaba el control de preparación de libros y revistas producidos por las editoriales centrales de la URSS; la quinta sección controlaba los trabajos publicados por editoriales que no se encontraban entre las centrales de la URSS y también tenía autoridad para gestionar el control local en las repúblicas autónomas. La sección sexta supervisaba el control preliminar de los periódicos más importantes y el material que difundían TASS (la agencia telegráfica) y la Oficina de Información Soviética. La sección séptima se ocupaba de la retirada de publicaciones y controlaba los textos soviéticos producidos para la exportación. Esta sección también supervisaba las imprentas y aplicaba las “reglas de producción y publicación de los trabajos de prensa”. Asimismo, Glavlit tenía un departamento de personal que coordinaba su gran equipo de empleados que trabajaban en las editoriales y periódicos de toda la URSS. Las pequeñas editoriales normalmente no contaban con personal de Glavlit pero, en su lugar, enviaban los manuscritos a una oficina regional que se encargaba de la corrección y eliminación de textos que la cadena de mando de Glavlit demandaba.

Los artistas encargados de diseñar carteles para el gobierno estaban en contacto con Glavlit con regularidad ya que la agencia controlaba completamente la publicación de carteles, desde el lenguaje que se empleaba a su diseño. Los artistas se veían obligados a presentar el borrador de sus carteles a los censores de Glavlit para recibir su aprobación definitiva antes de imprimirlos. Para que un cartel fuera formalmente aprobado para su publicación, Glavlit le asignaba un código que contenía una letra y cinco números, y que indicaba la aprobación de la agencia. Este código también se aplicaba a libros, partituras musicales y otros materiales impresos. Glavrepertkom (la Oficina Principal para el Control de Repertorio, Glavnoe upravlenie po konroliu za repertuarom) usaba un código similar en discos y películas.

La censura se extendió también al funcionamiento interno del gobierno. Un ejemplo de esto tuvo lugar en 1985, cuando Mikhail Gorbachov se convirtió en Secretario General del Comité Central. En aquel momento, OrgOtel (el departamento de control del trabajo relacionado con los representantes electos del Soviet de Moscú) eliminó el término “perestroika” de todas las ediciones impresas de los discursos de Gorbachov. Más tarde, durante la segunda mitad de la década de los años ochenta del siglo XX, fue la perestroika la que suavizó el control que la censura ejercía, lo cual dio un impulso a la cultura pop y permitió ciertas reformas políticas en la URSS.

Cuando la Unión Soviética se derrumbó en 1991, Glavlit se desmanteló. Su lugar lo pasó a ocupar GUOT, la Junta Directiva Principal para